Empezamos el día en Milford Sound, lleva toda la madrugada lloviendo sin parar y ahora por la mañana llueve de forma constante y fuerte por momentos, el pequeño río que pasa al lado nuestro es ahora una enorme corriente violenta de agua, mientras en la montaña que tenemos en frente aumentan la cantidad y el caudal de las cascadas, no es preocupante pero acojona un poco. De todas maneras, al haber solo una carretera para entrar y salir de aquí y que suelen cerrarla con facilidad ante cualquier peligro decidimos desayunar rápido y salir de aquí no sea que nos quedemos atrapados. Así que rápidamente recogemos todo y nos echamos a la carretera. Todo ese paisaje increíble que había antes de ayer hoy solo lo podemos imaginar porque entre la lluvia y la densa niebla no se ve nada pero afortunadamente conseguimos pasar el túnel y llegar al otro lado así que ya sin peligro de quedar atrapados vamos más relajados.
De vuelta al punto de origen ponemos rumbo sur para llegar hasta Oreti Beach, en la costa sur de Nueva Zelanda y uno de sus puntos más al sur. Es una playa enorme y completamente desierta a la que casi puedes llegar con el coche dentro de ella, que esté desierta es normal, estamos a 9ºC hace mucho viento, llueve ligeramente y el mar está enfurecido, pero nuestro objetivo no era bañarnos aquí sino llegar lo más al sur posiblr, tanto que ya en frente (aunque a muchos kilómetros) sólo está la Antártida. Este punto solo es superado por el Cabo de Hornos en Sudamérica así que es casi lo más al sur que se puede estar.
Con nuestro hito geográfico conseguido ya toca poner rumbo de nuevo al norte para volver hasta Auckland aunque con alguna parada, ya menos de por medio. Debemos llegar antes del domingo a Picton para coger de nuevo el barco de vuelta a la Isla Norte. Hoy nos quitaremos parte del camino de mañana, llegamos hasta Queenstown de nuevo en los Alpes del Sur, para llegar hasta ahí debemos recorrer todo el territorio fe Southland, con sus grandes praderas verdes llenas de granjas con ovejas y vacas en cualquier rincón, desde luego y estoy seguro de no equivocarme, muchas más que personas. Llama la atención el color verde tan intenso de la hierba, tanto que pese a estar nublado pareciera que le da el sol, normal que esté tam verde pues en todo este relato no ha parado de llover en ningún momento. A diferencia de estos últimos días por aquí no hay rastro de ninguna montaña salvo alguna pequeña colina. También como casi toda esta isla está prácticamente despoblado, solo granjas y alguna casa aislada y prácticamente ningún pueblo.
La verdad que es un país de unos paisajes espectaculares allá donde vayas, desde luego no ha habido ni un solo segundo que hayamos podido descansar la vista. Poco a poco dejamos atrás las llanuras y praderas para volver a terreno montañoso, nos incorporamos a la carretera de antes de ayer, aquella que bordeaba un lago para llegar hasta Queenstown, ciudad más importante de la region de Otago, tiene hasta aeropuerto así que es importante. La ciudad como casi todas las ciudades medio importantes que hay por aquí es también muy turística, también a orillas de un lago así que es un clon de otras ciudades de este viaje también a orillas de un lago como Taupo o Wanaka, muchas tiendas y restaurantes, moteles y hoteles por todas partes, todo el centro peatonal y muchos asiáticos. Con tanta lluvia y el frío nos apetece comer una buena carne así que eso es lo qie buscamos, para cenar e irnos a buscar un motel algo alejado de esto. Mañana seguimos de vuelta, pararemos a dormir en TeKapo también a orillas de un lago con su mismo nombre... veremos que nos depara el día
Hasta mañana
No hay comentarios:
Publicar un comentario