jueves, 15 de noviembre de 2018

Días 20 y 21 Auckland - Gran Canaria

Pues llegó el momento, última entrada en el blog. Volvemos a casa!! Estos dos dias los dedicaremos a volar, será un viaje largo, unas 33 horas, saldremos de Auckland a las 8:15am del miércoles 14/11, hora Canaria (21:15 en Auckland) y no pisaremos nuestra isla hasta el Jueves 15/11 a las 18:15 (Viernes 7:15am si siguiéramos con la hora de Auckland) si no hay imprevistos... así que lo que nos queda por delante no es poco, y como siempre, el viaje de vuelta no es lo mismo. No os voy a contar mucho, intentaremos dormir, ver películas y escuchar podcasts que hemos descargado de forma masiva esta mañana todavía en Auckland. 


Han sido tres semanas muy intensas, como ya dije uno de estos días, es el viaje que menos kilómetros hemos hecho, pero quizás el más duro de conducir. Para que puedan comparar 
2012 EEUU 7597 km
2014 Australia 6844 km
2016 Canadá 8651 km
2018 Nueva Zelanda 5185 km

Nueva Zelanda ha sido un país que ha colmado las expectativas. Su gran atractivo es la naturaleza y es exuberante, hemos estado en playas paradisíacas, playas inhóspitas, bosques tropicales, pinares,  alta montaña, fiordos, llanuras... ha habido lluvia, mucha, sol y hasta nieve, todo eso en apenas 16 días. Ambas islas son muy distintas, incluso la gente, la isla Norte es la más poblada (vive el 80% de la población) es donde están las dos primcipales ciudades, Auckland, la más poblada, más cosmopolita, con más vida y mejor clima al estar más al norte y Wellington, la capital, más inglesa, más aburrida y puerto de unión con la isla Sur. A título personal si tuviera que vivir en una de las dos me quedo con Auckland aunque en líneas generales no se si es un país para vivir en él, ir de vacaciones no te da una medida real de lo que es vivir en un sitio, todos nos quedaríamos a vicir en muchos sitios solo habiéndolo visto de vacaciones... por supuesto el nivel de vida es excelente, pero son muy ingleses y al final culturalmente acabamos chocando aunque haya cosas que podemos copiar.  El resto de la isla norte está lleno de pueblos pequeñitos sin apenas signos de vida salvo en puntos muy concretos y turísticos como Taupo y su lago y las zonas geotermales. Es muy raro por no decir imposible ver a alguien por la calle a partir de las 6 de la tarde. No nos costó adaptarnos a su horario, haciamos solo dos comidas al día, desayuno, potente y cena temprana, más que nada porque como te despistes un poco con la hora, te quedas sin cenar, eso si lo copiaría de su estulo de vida, se descansa mucho mejor cenando a esas horas, 6-7 de la tarde. 





Nos quedó por ver el extremo norte de la isla, el Cabo Reinga, Puke Nui y sus dunas etc, alguna caminata por el Tongariro y la zona de Roturua pero no daba tiempo a todo y siempre hay que tener una excusa para volver.
La Isla Sur es muy distinta, es ampliamente rural,  muchas granjas, muy despoblada, de humanos, no así de ovejas... es prácticamente virgen, salvo Christchurch y Queenstown el resto son pequeñas poblaciones prácticamente deshabitadas, como nos dejó claro aquella española que vimos en Kumara, no hay apenas vida, no se hablan entre ellos y no les gusta hacer amigos, no viajan, ni siquiera al norte y los consideran extranjeros. Aquí desde luego hay que ser muy ermitaño para vivir, pero por contra, paisajisticamente es increíble, predomina la montaña y el bosque,  aunque también tiene su costa y sus playas estas no son tan apetecibles para el baño. Dejo a parte la que para mi es la zona más bonita de la isla y puede que del país, Fiordland National Park y en concreto Milford Sound, como ya dije, es visita obligada e incluso si tenéis tiempo y el clima acompaña planear alguna caminata. 


Por cierto por si alguien siente curiosidad, no he mencionado en ningún momento a los Maories, los primeros habitantes de Nueva Zelanda, no existen, apenas se ven por ahí y hay muy poco mestizaje. Apenas suponen un 1% de la población y los pocos que hemos visto muchos viven en la indigencia u ocupan determinados puestos de trabajo. Supongo que no el 100% será así pero que más allá de la haka de rugby (en la selección son casi todos blancos) y algún chiringuito que tengan montado para turistas, es todo una mentira, solo vimos un pequeño poblado exclusivo para ellos, aislado en una playa.  Se hace el paripé de ponerlo como lengua oficial y rotular todo en ambos idiomas pero nadie lo habla, aquí solo se habla inglés y además dado que su fonética es igual a la española los blancos no tienen ni idea de pronunciarlo. 
Bueno, pues entre aviones y escalas escribo esta última entrada, el viaje llega a su fin, espero que les haya gustado. He querido transmitir mi visión personal y particular de este país, ha sido una experiencia maravillosa, ha merecido la pena ir hasta tanlejos para   verlo, no lo duden, si les gusta la naturaleza, este es el sitio. 
Me voy no sin antes agradecer a Pino, pues sin su colaboración esto no sería posible y por supuesto a Raúl, fiel compañero en estos ya cuatro viajes, son innumerables las horas que hemos pasado juntos al volante, en moteles de mala muerte y sitios de todo tipo, siempre hablando y riéndonos de todo. 2020?... ya veremos todavía no hemos decidido nada, realmente nunca lo hacemos hasta un año antes.
























































martes, 13 de noviembre de 2018

Días 17, 18 y 19 Auckland

Día 17

Última entrada desde Nueva Zelanda, esto ya se acaba, he juntado estos últimos días en una entrada porque ya nos vamos a limitar a volver a Auckland para volver a España. Hoy empezamos en Picton, todavía en la Isla Sur, cogeremos el Ferry a las 10:45 de la mañana así que del motel nos vamos directos al puerto, devolvemos el coche y al Ferry, desayunaremos a bordo. El trayecto son unas 3 horas, hace sol, buena temperatura y mar en calma. La primera parte del viaje discurre por Marlborough Sounds, por cierto ya encontré la palabra española para Sound, Ría, así que más o menos una hora de viaje es recorriendo esta ría y todos sus recobecos, imagino que el que el punto de comunicación entre las islas sea este, pese a estar más lejos, debe ser por eso, para evitar tiempo de viaje por el estrecho de Cook en alta mar. Ya no sorprende el paisaje, colinas verdes que llegan hasta el agua, mar en calma y las montañas al fondo que se van alejando poco a poco y con ello nos alejamos de la Isla Sur para siempre (...o no).



Han sido diez días muy bien aprovechados, un lugar increíble y que merece la pena venir a verlo pese a lo lejos que está. Por supuesto nos han faltado cosas por ver o por hacer pero creo que hemos visto lo suficiente, sin duda me gustaría volver en un futuro. Es una isla muy poco poblada, muy montañosa y casi virgen. Al que le guste la naturaleza este es el sitio, con más tienpo o en otro tipo de viaje se podría haber hecho algún trekking o alguna actividad, si vienen planéenlo bien. Nosotros nos vamos satisfechos, porque el objetivo de nuestro viaje es distinto, es conocer de forma más general y para ello debes renunciar a cosas, quizás el tiempo a ratos no acompañó pero tampoco nos quejamos, si quieren tener mejor tiempo quizás sea mejor fecha de finales de noviembre en adelante, lo que viene siendo el verano aquí, que es bastante suave.
Mientras meto este rollo nos acercamos ya a Wellington, la capital, el viaje ha sido bastante tranquilo. Desembarcamos, cogemos el último coche de este viaje y nos ponemos en carretera,  nos separan unos 600-700km de Auckland pero no pensamos hacerlos del tirón así que lo tomamos con calma, pasamos unas horas en Wellington. Es domingo y hace buen tiempo, eso si, 18º (un día de inviuen Canarias) Pero como ingleses que son se lanzan a las playas, visitamos alguna de ellas, Breaker Bay beach y Scorching Bay y ahí están todos en la arena, poniéndose rojos como cangrejos (al fin y al cabo son ingleses) pero nadie en el agua que debe estar helada... a ver hace bueno, el día es agradable pero el aire es frío, que conste que yo odio ir a la playa pero si tuviera que ir prefiero ir en un día así a ir con calor. Tal es la cosa que hay hasta atascos en la ciudad... y es domingo!! 


Terminamos nuestra visita recorriendo un poco la única zona, playa aparte, donde hay gente, el frente marítimo, aquí si se ve bastante movimiento, gente, cafés abarrotados, gente haciendo deporte, paseando, en bicicleta etc se ve que tienen ganas de buen tiempo. Tampoco nos entretenemos mucho para empezar a poner rumbo a Auckland aunque dormiremos por el camino. No tenemos prisa así que nos desviamos un poco para visitar mañana Hawke’s Bay. Ya en carretera nos llama la atención el cambio de paisaje, acostumbrados a ver tanta montaña y apenas gente y ahora es todo un paisaje menos accidnetado aunque lleno de continuos sube y baja, muchos pueblos, pequeños pero comparado con los de la Isla Sur son enormes... ciertamente como nos dijo aquella española, son como otro país... ya casi de noche paramos a cenar en Wairarapa y hacemos unos cuantos kilómetros más ya de noche para ahorrárnoslos mañana. Por el camino buscamos un hotel que nos pille en ruta y encontramos uno en Pahiatua, un motel de camioneros pero suficiente para nosotros, dos camas, un baño y nada más.


Día 18
Por fin último día en carretera, por la mañana nos dirijimos primero al noreste a Hawke’s Bay, a Ocean Beach... no es feo el sitio ni mucho menos pero nos lo podiamos haber ahorrado, una playa enorme y poco más, bueno más bien nada, granjas de ovejas y vacas... eso si, Raúl aprovecha para darse un baño rápido, más que nada para no morir de hipotermia, después de eso y caminar un poco, rápidamente ponemos rumbo noroeste hacía Auckland, por el camino vuelven las nubes y la lluvia aunque ya no tan intensas como cuando bajábamos al sur y con menos frío, recorriendo bosques y llanuras vamos haciendo el camino de vuelta, pasamos nuevamente por Taupo, aquella ciudad con lago del tercer día y vamos deshaciendo camino. Cerca de Auckland ya por fin encontramos una autovía, adiós a las curvas, carreteras de doble sentido y las caravanas tras el camión de turno...  nos acercamos a Auckland y por tanto al final, siempre da un poco de pena pero también estamos en ese punto ya de tener ganas de descansar y volver. Por fin, casi con la puesta de sol llegamos al hotel, en total unos 4800km, de nuestros cuatro viajes ha sido el más corto en kilómetros pero quizás el más duro de conducir. Ha merecido la pena ahora tenemos 48 horas en Auckland antes de volver a España, por supuesto las aprivecharemos para descansar y no tocar coche hasta que nos vayanos al aeropuerto. Hoy de momento salimos solo a cenar, a un koreano y nos retiramos a dormir, mañana nos lo tomaremos con calma.



Día 19
Último día en Nueva Zelanda, último día en Auckland, hoy no hay coche, hoy descanso. Aprovechamos y Conocemos un poco la orilla norte de Auckland, la ciudad está dividida en dos por el mar, el centro financiero está en el sur y la zona más comercial está en el norte, la anterior visita a Auckland nos quedamos en el sur, ahora nos quedamos en el norte. Estamos en el barrio de Takapuna. Dedicamos el día a pasear por la zona, hay muchísimos restaurantes, casi todos asiáticos, infinidad de tiendas y una pequeña playa orientada hacía el norte. Hoy si superamos por primera vez en todo el viaje los 20°, incluso al sol hace un poco de calor. El resto del día lo dedicamos ya a lavar ropa, preparar las mochilas y literalmente lo que viene siendo tocarnos los h.... en el momento de escribir esto estamos ya a punto de salir a cenar, mañana vuelta a casa, tres vuelos, 17, 7 y 3 horas respectivamente más escalas, en total 33 horas de viaje hasta Gran Canaria así que tendré tiempo de sobra para escribir la última entrada de este blog, hacer un resumen y despedirme...








Hasta mañana...







Días 17, 18 y 19 Auckland

lunes, 12 de noviembre de 2018

Día 16 Picton

Nuestros días en la Isla Sur se acaban, hoy volvemls de nuevo a Picton para mañana coger de nuevo el ferry de vuelta a la Isla Norte. Atravesaremos media isla aunque por el lado fácil, dejaremos atrás las montañas y bajaremos hasta la costa este para luego bordeando ésta subir hasta Picton, sin unos 500km y esperamos estar al volante unas 6-7 horas, es el día de más kilómetros de todo el viaje. Después del frío de ayer hoy el día amanece completamente despejado, casi toda la nieve caída aquí se derrite aunque las montañas aguanta evidentemente. Iniciamos nuestro viaje pronto y con la idea de parar por el camino a desayunar. Nuevamente los paisajes impresionantes, el blanco intenso de las montañas tras las nevadas caídas ayer junto con el verde intenso propio de esta tierra y el azul intenso del cielo despejado. Se podría parar en cada curva a hacer una foto. Solo lo hago en alguna, el resto me estoy haciendo un experto fotógrafo en situaciones extremad, ventanilla bajada y con el coche en marcha, ando bien de reflejos para manejar la cámara a toda velocidad. 





Cooo decía poco a poco nos alejamos y las montañas van quedando atrás, no así el verde que está por todas partes,  recuerda mucho a la Toscana, grandes colinas verdes, también hay muchísimos viñedos... y así vamos llegando de nuevo a la costa, bordearemos la ciudad de Christchurch, ciudad más poblada y más importante de la Isla Sur, por no decir lo único similar a una ciudad. Supongo que tendrá muchas cosas que ofrecer pero en este tipo de viajes hay que priorizar que ver y que no y para nuestros gustos no era nada atractiva (no porque si, ya previamente lo había estudiado) nosotros no somos muy de ciudades en estos viajes rápidos, hay muchas cosas que ver y poco tiempo. A partir de aquí enlazamos con la carretera de la costa este que ya conocíamos (https://anz2018.blogspot.com/2018/11/dias-7-y-8-wellington-y-kaikoura-isla.html) . Ahora la hacemos en sentido inverso y con sol, es una carretera preciosa pero incómoda, debido al terremoto de hace ahora dos años, está en obras prácticamente entera, unido a lo sinuosa que es pues hace más pesado el viaje, apenas se puede adelantar y vamos en caravana casi todo el tiempo. Encima para algo interesante que había que ver, una cascada donde iban las focas a bañarse (Ohau waterfall) también quedó destruida por el terremoto. 




Por fin volvemos a dejar la costa tras conocer hasta la última curva de la costa neozelandesa, y empezamos a subir hacia el interior del norte de la isla, nos acercamos a Picton, pueblo pequeño y aburrido que solo tiene interés por ser sonde atraca el Ferry,  al ser el punto más o menos habitado más al norte de la isla, que no el más cercano. Llegamos jsuto a tiempo oara cenar con calma y buscar un motel, todavía son las 6 de la tarde y ya estamos cenando... cierto que no comemos al mediodía... la cena no due gran cosa, de las más flojitas del viaje pero ya era lo de menos, solo queríamos comer algo e irnos a descansar. Nos vamos a nuestro motel, hacemos el check in y entre películas, charlas, oir algún podcast etc pasamos lo aue queda de tarde hasta que ya cae la noche y nosotros también... yo antes de dormir salgo a “jugar” con mi cámara. Mañana nos espera otro día duro, viaje en barco incluido. 






Con este intento de via láctea os dejo hasta mañana ya desde la isla Norte.. Kia Ora como dicen por aquí... 






sábado, 10 de noviembre de 2018

Día 15 Burkes Pass

Encaramos ya la recta final, seguimos camino de Auckland, hoy llegaremos hasta Burkes Pass, aunque la idea era dormir en Tekapo, no pudo ser y tuvimos que seguir un poco más, estaba todo lleno. En realidad estos días que quedan son un poco de relleno, es deshacer el camino hecho aunque intentando ir por carreteras distintas por variar, con la idea de volver a Auckland, los motivo, son dos, el segundo el más importante; 1) salía más barato decolver el coche de nuevo en Auckland que devolverlo en una ciudad distinta aunque esto no era determinante sumado a lo segundo si... y 2) desde Auckland hay vuelo directo a Dubai, cualquier otra ciudad implicaba un vuelo más y por tanto una escala más, en un viaje tan largo pueden suponer 6-8 horas mas de aviones y aeropuerto y si haciendo 1000km más en coche te lo ahorrass pues mejor. 
Bueno, al día, amanecemos en Queenstown, hace bastante frío y vemos que la cota de nieve ha bajado bastante, aquí en concreto no nieva pero los alrededores se ven blancos así que hay muchas posibilidades de tocar nieve hoy. Recogemos y check out, esta es la primera ciudad donde encontramos algo nunca visto hasta ahora, un atasco, increíble pues tampoco es tan grande, 15.000 habitantes, la verdad acostumbrados a pueblos de menos de 1000 habitantes esto parece Manhattan. Visto lo visto decidimos salir de aquí y ya encontraremos algo por el camino para desayunar. Ponemos rumbo norte al Lago Tekapo, a los pocos kilómetros encontramos un área comercial donde desayunaremos aprovechando que tenemos que echar gasolina.  

Continuamos la marcha de momento por los ya famosos Alpes del Sur, aunque nos desviaremos ligeramente hacia el este alejándonos un poco de ellos aunque bastante cerca, tanto que ya estamos a punto de poder rocar la nieve. La carretera empieza a subot, aquí el paisaje es algo distinto, es casi desértico y sin apenas vegetación, montañas marrones peladas y poco a poco nos acercamos al manto blanco hasta que ya llegando a Lindis Pass, todo lo que vemos excepto la carretera es blanco y además nieva copiosamente, es un espectáculo, para un canario la nieve siempre lo es. No contaba yo con ver (in situ) y que nos nevara en este viaje pero asi ha sido, nos ha nevado en el hemisferio sur. Obviamente al llegar al paso en si paramos el coche y nos hacemos las fotos de rigor y un poco el payaso... no somos los únicos que conste... los neozelandeses también lo hacen.



A partir de aquí la nieve nos iba a acompañar lo que queda de día. Pese a todo, el camino discurre tranquilo, por momentos vuelve la lluvia, luego aguanievehasta que   a unos 20 kilómetros de TeKapo de repente la nevada se intensifica, los copos se hacen mas gordos y la capa de nieve aumenta de grosor. La luz del sol se filtra a veces por las nubes y el paisaje es increíble, hasta sale humo del asfalto. Al llegar a TeKapo la nevada es ya bastante intensa, intentamos buscar algún motel pero está todo lleno. No nos queda otra que seguir y seguimos, afortunadamente unos 20 km después hay otro paso, Burke Pass, donde encontramos la última habitación del único motel que hay aquí, que no es ni pueblo, solo hay un cementerio, una iglesia pequeña, un motel y un puesto como de imitación de un pueblo de EEUU de los años 60, con coches clásicos, gasolinera, cafes etc todo muy bien hecho,  pero vacío, aquí no hay nada ni nadie.





El sitio es bastante peculiar pero mo hay nada, de hecho tendremos que volver hasta Te Kapo para cenar. Por fin se acaba un nuevo día, mañana llegamos si o si a Picton para el domingo devolver coche y coger el barco para volver lla isla Norte, así que estamos ya casi de despedidudd la isla Sur, maravilloso lugar..










viernes, 9 de noviembre de 2018

Día 14 Queenstown

Empezamos el día en Milford Sound, lleva toda la madrugada lloviendo sin parar y ahora por la mañana llueve de forma constante y fuerte por momentos, el pequeño río que pasa al lado nuestro es ahora una enorme corriente violenta de agua, mientras en la montaña que tenemos en frente aumentan la cantidad y el caudal de las cascadas, no es preocupante pero acojona un poco. De todas maneras, al haber solo una carretera para entrar y salir de aquí y que suelen cerrarla con facilidad ante cualquier peligro decidimos desayunar rápido y salir de aquí no sea que nos quedemos atrapados. Así que rápidamente recogemos todo y nos echamos a la carretera. Todo ese paisaje increíble que había antes de ayer hoy solo lo podemos imaginar porque entre la lluvia y la densa niebla no se ve nada pero afortunadamente conseguimos pasar el túnel y llegar al otro lado así que ya sin peligro de quedar atrapados vamos más relajados.



De vuelta al punto de origen ponemos rumbo sur para llegar hasta Oreti Beach, en la costa sur de Nueva Zelanda y uno de sus puntos más al sur. Es una playa enorme y completamente desierta a la que casi puedes llegar con el coche dentro de ella, que esté desierta es normal, estamos a 9ºC hace mucho viento, llueve ligeramente y el mar está enfurecido, pero nuestro objetivo no era bañarnos aquí sino llegar lo más al sur posiblr, tanto que ya en frente (aunque a muchos kilómetros) sólo está la Antártida. Este punto solo es superado por el Cabo de Hornos en Sudamérica así que es casi lo más al sur que se puede estar. 


Con nuestro hito geográfico conseguido ya toca poner rumbo de nuevo al norte para volver hasta Auckland aunque con alguna parada, ya menos de por medio. Debemos llegar antes del domingo a Picton para coger de nuevo el barco de vuelta a la Isla Norte. Hoy nos quitaremos parte del camino de mañana, llegamos hasta Queenstown de nuevo en los Alpes del Sur, para llegar hasta ahí debemos recorrer todo el territorio fe Southland, con sus grandes praderas verdes llenas de granjas con ovejas y vacas en cualquier rincón, desde luego y estoy seguro de no equivocarme, muchas más que personas. Llama la atención el color verde tan intenso de la hierba, tanto que pese a estar nublado pareciera que le da el sol, normal que esté tam verde pues en todo este relato no ha parado de llover en ningún momento. A diferencia de estos últimos días por aquí no hay rastro de ninguna montaña salvo alguna pequeña colina. También como casi toda esta isla está prácticamente despoblado, solo granjas y alguna casa aislada y prácticamente ningún pueblo.




La verdad que es un país de unos paisajes espectaculares allá donde vayas, desde luego no ha habido ni un solo segundo que hayamos podido descansar la vista. Poco a poco dejamos atrás las llanuras y praderas para volver a terreno montañoso, nos incorporamos a la carretera de antes de ayer, aquella que bordeaba un lago para llegar hasta Queenstown, ciudad más importante de la region de Otago, tiene hasta aeropuerto así que es importante. La ciudad como casi todas las ciudades medio importantes que hay por aquí es también muy turística, también a orillas de un lago así que es un clon de otras ciudades de este viaje también a orillas de un lago  como Taupo o Wanaka, muchas tiendas y restaurantes, moteles y hoteles por todas partes, todo el centro peatonal y muchos asiáticos. Con tanta lluvia y el frío nos apetece comer una buena carne así que eso es lo qie buscamos, para cenar e irnos a buscar un motel algo alejado de esto. Mañana seguimos de vuelta, pararemos a dormir en TeKapo también a orillas de un lago con su mismo nombre... veremos que nos depara el día 








Hasta mañana 

jueves, 8 de noviembre de 2018

Días 12 y 13 Milford Sound

Seguimos nuestro camino al sur, nos vamos a los fiordos, en concreto a Milford Sound, dentro del Parque Nacional Fiordland. En este caso la palabra sound no hace referencia a sonido sino algo similar a fiordo, no se la diferencia geográfica entre fiord y sound pero en resumen son lenguaas de mar que se adentran en valles glaciares. Allí vamos a pasar dos días. Volviendo a donde estábamos, amanecemos en Wanaka, el día sigue despejado así que hacemos nuestra rutina mañanera habitual y comenzamos a conducir. Debemos llegar antes de las 7 pues solo se puede acceder por una  carretera y la cierran a esa hora por obras, vamos sobrados de tiempo pero no debemos confiarnos por lo que contamos estos días, los trayectos pueden hacerse más largos de lo habitual. Al poco de salir de Wanaka subimos bastante, hasta casi tocar la nieve, por aquí cerca hay varías estaciones de esquí, al llegar a lo alto, la vista es espectacular y comenzamos el descenso hasta el Lago Wakatipu, por otra espectacular carretera que bordea el lago, camino de Queenstown, la ciudad más importante de toda esta zona, tiene aeropuerto o sea que para lo que se ve por aquí es bastante.



Aprovechamos para llenar el depósito, en más de 100 km no hay nada habitado, y nos dirigimos a Te Anau, última ciudad antes de adentrarnos en el Parque Nacional. La única forma de llegar a este sitio es por esta carretera, son 120 kilómetros de puro espectáculo, no creo haber visto nunca un sitio tan bonito, primero enormes explanadas flanqueadas por auténticas paredes de piedra, poco a poco te adentras en un frondoso bosque y comienzas a subir hasta que la vegetación desaparece y entre bloques de hielo y roca caen infinidad de cascadas naturales, decenas de hilos blancos, apenas un hilo de agua pero que cae cientos de metros, el hecho de que el día esté nublado y con una fina lluvia lejos de estropearlo lo hace más sobrecogedor.



Una vez atravesado el túnel la vista al otro lado es aún más impactante, siguen esas paredes verticales con ahora cientos de hilos de agu que caen, un enorme valle que apenas se ve por las nubes pero se intuye y poco a poco mientras descendemos vuelve a aparecer la vegetación, nuevamente bosque, casi tropical con zonas donde prácticamente no llega la luz. Por momenyte sientes abrumado, no sabes donde mirar... por fin llegamos a nuestro alojamiento, Milford Sound Lodge, está a 1km de lo que es el sitio en sí, lo llamo sitio porque Milford Sound no es un pueblo, solo hay moteles, un pequeño puerto y un aeródromo. El alojamiento es sencillamente increíble el paraje, desde nuestra cabaña vemos en frente una enorme pared, cubierta de árboles por dónde caen tres o cuatro cascadas, dos de ellas muy grandes, a la izquierda enormes montañas nevadas y a la derecha un caudaloso río de agua azul celeste...  



Nos alojamis y yo me voy de excursión a explorar la zona, el día está gris y a punto de llover pero repito que eso creo que le pega  a este sitio. Me acerco por un camino hasta un punto donde además debido a la marea baja es posible adentrarse unos metros en el fiordo, desde aquí solo se puede observar el espectáculo y oir el silencio que hay. Cerca se ve como car una estruendosa cascada, a izquierda y derecha sendas montañas que emergen del agua casi verticalmente con sus cumbres nevadas aún, en medio se ve como se aleja ese río de mar mientras se distinguen a lo lejor más cascadas que caen al mar. 





Tras disfrutar y fotografiar el paisaje toca volver a la habitación, cenar y descansae. Mañana aprovecharemos para hacer un minicrucero por este fiordo.
Amanecemos de nuevo en Milford Sound y oareceyque el tiempo hoy va a ser muxho peor que ayer, de momento llueve sin parar, no con mucha violencia pero sin pausa,. Nos vamos al “puerto” de donde salen estos cruceros y junto con 200 chinos nos  embarcamos, afortunadamente ellos van en excursión organiyy tienen comida buffet abajo, Raúl y yo nos vamos arriba donde estamos solos. Una vez arrancamos nos subimos a la azotea del barco, no para de llover, por momentos incluso algo de granizo pero la ocasión lo merece. El crucero dura una hora y media y recorre el fiordo hasta salir a mar abierto, por el camino se acwrcaya todas y cada una de las cascadas, llegando incluso a colocarse debajo de ellas, empapando a todos los que están fuera en la paete de abajo delante. Nosotros disfrutamos del espectáculo desde arriba y aunque también nos cae agua de forma generosa, no es ningún problema, nos limitamos a disfrutar y sacar fotos. La verdad que ha sido espectacular.



Tal como está el día hoy no valos a hacer mucho más salvo descansar y cenar, no para de caer agua y esas cascadas que tenemos en frente del chalet han aumentado mucho su caudal, un espectáculo. Sin duda éste sitio es de los más bonitos que he visto nunca, lo cierto es que si algún día vienen a NZ, no lo duden, este es el sitio, es un must como dirían los anglosajones, vengan aquí, sin dudarlo y vengan en coche y quédense una o dos noches o tres si tenéis intención de alguna caminata y por supuesto hagan el crucero y luego ya podéis ver todo lo demás con tranquilidad, que también es muy bonito pero esto sin duda es lo que ha hecho merecer la pena venir hasta aquí . No me canso de decirlo pero este sitio es más que bonito, es prácticamente virgen, no creo que sea muy distinto a hace mil años, es imposible que ningún hombre haya podido asentarse aquí. 









Con estas espectaculares imágenes me despido hasta mañana, estos días no he podido actualizar el blog porque esto es tan remoto que el internet va como en 1990. Mañana nos valos al sur del sur del sur, a Oreti Beach, Bluff,  para ya posteriormente iniciar dl viaje de vuelta hasta Auckland aunque para eso quedan unos días más todavía.










Hasta mañana