sábado, 27 de octubre de 2018

Día 0 Gran Canaria - Melbourne


Pues otra vez estamos aquí y van cuatro , otro viaje más y cuatro años después volvemos a Oceanía, esta vez Nueva Zelanda aunque con escala en Melbourne. Por delante más de treinta horas de viaje... empezamos pronto a las 5 de la mañana nos recoge el taxi para el aeropuerto, viajamos solo con mochila, no facturamos y eso facilitará mucho las cosas. 



El primer vuelo a Madrid transcurre con normalidad, es el más corto de los tres y todavía estamos frescos, al llegar a Madrid nos espera la escala más larga del viaje, cuatro horas hasta el próximo vuelo así que aprovechamos para comer primero ya que pese a hacer check-in online, nos “obligan” a pasar por el mostrador de facturación a recoger las tarjetas para enseñar el pasaporte y el visado. No es mayor problema de no ser porque eso nos obliga a salir de la terminal y tener que pasar de nuevo el control de seguridad... no será el último... quitar cinturón, botas, saca la cámara etc... por fin ya dentro solo queda esperar.
Por fin embarcamos hacía Dubai, 7 horas de vuelo, saldremos de Madrid a las 15:20 y llegaremos a Dubai sobre las 00:30 hora local. Afortunadamente vamos en salida de emergencia y además en una fila de solo dos asientos, créanme, ya que no somos lo suficientemente ricos para ir en primera este es el mejor dinero invertido del viaje, pagar por ir en salida de emergencia, sin duda... aunque luego el karma nos castigaría 
bueno primer vuelo largo aunque no el que más, pese a que deberíamos dormir, por el horario que es se nos hace difícil, películas, internet, hablar etc va pasando el tiempo, en medio de todo eso tenemos la “suerte” que en la explanada donde está la salida de emergencia viene un chico peruano, Atilio, con ganas de dar conversación, nos cuenta su vida obra y milagros mientras pide a la azafata una copa de vino tras otra, nos habla de meditación y vida sana mientras se pimpla una botella de vino y acaba colocado como una araña, al principio un poco por educacion pues le escuchas y hasta respondes a alguna cuestión, ya llega un momento en que empiezas a activar el modo “si, si, claro, claro”, por momentos deseando una turbulencia para que se tenga que ir a su asiento, hasta que ya directamente me pongo mis auriculares y me pongo a escuchar lo que sea, un gesto bastante claro que no me interesa lo que me cuentas y eres un pesado... tardó un poco pero se dio cuenta... y entre pitos y flautas llegamos a Dubai.
Aquí la escala es más corta, solo dos horas y media tiempo suficiente aunque no de sobra, nuevo control de seguridad, bastante light, aunque implica quitar botas etc, los empleados del aeropuerto son bastante pasotas, probablemente ganen un pastizal (estamos en Dubai) y se la pela todo, hay como 5-6 empleados en cada escáner pero ni uno solo mira la pantalla...hablan y ríen entre ellos... la terminal está en obras y hay que coger una guagua para ir a la puerta de embarque, tras recorrer las entrañas del aeropuerto en guagua, no exagero si tardamos como 20 minutos en llegar, al llegar, de nuevo, control de seguridad... esta vez ya paso un poco y ya ni saco las cosas de la mochila que se supone hay que sacar, nuevamente 5-6 empleados por escáner y todos descojonados, el que está sentado, en teoría mirando el monitor, está a su aire con el monitor apagado, a esta gente les sobra el dinero y sobredimensionan los puestos de trabajo solo por tener a gente ocupada. Al final a lo tonto llegamos a la puerta de embarque con el tiempo justo para comprar algo de comer y pasar a la sala de embarque, en Dubai es como en los aeropuertos españoles antiguamente, hay salas de embarque en vez de puertas y para pasar a la sala de embarque, sorpresa!! Tienen que revisar las
mochilas una a una, supongo que para compensar lo que no hicieron los anteriores, todo bien pero no nos dejan pasar una botella de agua comprada ahí mismo, a esas horas no me voy a poner a discutir, por fin pasamos ya un poco hasta las narices de todo y nos tiramos en el suelo a comer y parar un poco porque desde que llegamos al aeropuerto no hemos parado.



Por fin último vuelo, destino Melbourne, se preguntarán que si vamos de viaje a Nueva Zelanda a que narices vamos a Melbourne, la explicación es fácil, por cuestiones técnicas debíamos salir este día en concreto y hoy no había vuelo directo a NZ pero si con escala en Australia, el problema es que era una escala larga, 7-8 horas y tras 30 horas meterte 7 más en un aeropuerto para luego 3 horas más de vuelo no es plan, aprovechando que llegaremos a Melbourne a las 23:00 nos cogimos un hotel en la ciudad, dormiremos como dios manda y de paso nos quedamos dos dias a conocerla, en nuestro anterior viaje solo pasamos de largo, y ya descansados y adaptados al nuevo horario nos iremos a NZ. 
Volviendo a lo de antes, nos queda por delante el vuelo largo, 14 horas. No vamos en salida de emergencia pero si en un asiento con espacio extra para las piernas, otra gran inversión, esta vez si vamos en fila de 3 asientos pero al lado va un señor mayor (más adelante nls dirá que tiene 78 años y volvía de pasar 3 meses en Italia) que se pegó casi todo el vuelo durmiendo. Este tipo de vuelos da igual como los afrontes son interminables, duermes, ves películas, hablas, comes, vuelves a dormir, vuelves a comer, vuelves a hablar y cuando te quieres dar cuenta todavía quedan 9 horas más de vuelo... incluso diría que queda más que antes de dormir... solo la emoción de saber que empiezas el viaje te hace mantener la compostura... llegué a ver a Raúl intentar dormir en el suelo del avión, dos metros de tio ahí tirado (su asiento no tenía asiento delante porque la fila de delante era de dos) la azafata le dijo que tuviera cuidado de no obstruir la salida de emergencia a lo que le contestó que con lo hecho polvo que estaba si había que pisarle para salir del avión que no le importaba, lo asumía... estuvo gracioso porque fue algo así tipo.. “ja, ja, ja... que gracioso... anda levanta de ahí...”  la verdad es que le entiendo llega un momento en que no sabes en que postura ponerte...  una de las cosas curiosas de este vuelo es que en 14 horas pasas un día entero, salimos de noche (03:00) durante el vuelo amaneció, fue de día gran parte de el y volvió a anochecer hasta llegar en noche cerrada. (23:00). 
Por fin en Melbourne, 30 horas después, mientras en Espana era jueves al mediodía aquí ya era casi viernes. A diferencia de Dubai aquí fue todo rodado, apenas había cola en el control de pasaportes, al no tener que recoger maletas adelantamos mucho tiempo unido a que lo que es la aduana en si la pasamos bastante rápido, bueno de hecho nos mandaron directos a la salida sin pasar por el control.


Por fin en la calle otra vez, temperatura fresca pero agradable, unos 12ºC, ya solo queda coger el taxi y llegar al hotel, la última vez que estuvimos en Australia llegamos a las 6 de la mañana y nos tocó aguantar despiertos todo el día, terminamos como dos extras de The Walking Dead... a esta hora es otra cosa, al hotel a dormir y además estamos muy cansados, creo que ha sido buena idea viajar así...
Tenemos ahora dos días por delante para aclimatarnos u descansar, ya os contaré....

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